Historia

Situado en el borde norte de la Sierra de San Pedro, entre ésta y el río Salor, el término muestra un descenso acusado S-N, desde los 644 metros en las crestas de la sierra, hasta los 200 en los riberos del Salor. Localizado entre ambas provincias extremeñas, limita con los términos de Aliseda, Brozas, Salorino y Alburquerque.

Su poblacion es de unos 400 Habitantes.

Por estas tierras pasaron los romanos, visigodos y árabes, cuyas huellas han sido borradas por los diferentes ejércitos que han pasado por aquí, los cuales no dejaron fortificaciones, pues siempre se mantuvo un nivel auténticamente campesino.

Aunque no se ha encontrado documentación escrita de sus orígenes, a juzgar por los hallazgos existentes, como tumbas antropomorfas que pueden ser de época tardorromana, la zona que hoy ocupa el municipio y sus proximidades, fueron habitadas desde época muy temprana.

La localidad fue, como la mayoría de las localidades de la Mancomunidad, feudo de la Orden de Alcántara, a la que perteneció hasta finales del siglo XVIII. Tres grandes dehesas, como la Cantillana, Turuñuelo y Piejunta, suponían el 90 % de la superficie municipal. Dejando a los habitantes casi sin tierras. En la actualidad, la situación es similar, puesto que las tierras pasaron a mano de grandes latifundistas.

Existe un dato histórico que dice que la Infanta Doña María de Portugal pernoctó en la casa del número cuatro de la actual calle de La Princesa (a quien debe su nombre), cuando se dirigía a desposarse con el entonces príncipe y luego rey Felipe II en el año 1543.