La ruta es lineal, con una longitud total de 12,8 km ida y vuelta, y presenta una dificultad media-baja, lo que la hace accesible para la mayoría de los visitantes. El recorrido es cómodo y prácticamente llano, permitiendo disfrutar con facilidad del entorno natural.
A lo largo del trayecto es posible admirar el vuelo de numerosas grandes aves del Parque Natural, como el buitre negro, el águila imperial, el alimoche, el águila perdicera o la cigüeña negra, entre otras especies. También es frecuente observar grupos de ciervos, especialmente en el tramo medio de la ruta; y durante septiembre, en época de berrea, se convierte en un lugar privilegiado para escuchar de cerca a los machos de esta especie en su periodo de apareamiento.
Al finalizar el recorrido, el mirador ofrece espectaculares vistas del río Salor y de la ribera de Las Torres, proporcionando un cierre perfecto a una experiencia de contacto directo con la naturaleza y el patrimonio ambiental de la zona.
